lunes, 3 de septiembre de 2007

Lasius sp.

Anécdota:
Silvia, nuestra compañera de grupo, cuenta que un día se durmió y cuando despertó tenía mucha comezón por todo el cuerpo, buscó a su alrededor y se dio cuenta que estaba rodeada de hormigas. Se asustó tanto que no sabía qué hacer, entonces desesperada empezó a buscar y se encontró un grillo muerto encima de su cama lleno de hormigas; de inmediato corrió, le dijo a su mamá lo que le pasaba y ella cuidadosamente recogió el grillo. Poco después las hormigas se fueron solas y su mamá le dijo que se metiera a bañar para que se le quitara la comezón. Fue así como se sintió mejor, y desde entonces Silvia aprendió que antes de acostarse debe revisar su dormitorio.

Geum-Ja, Who Is Kind

- ¿Por qué no te vas a la mierda?


- ¿¡¡ ... !!?





viernes, 24 de agosto de 2007

jueves, 23 de agosto de 2007

Sympathy (compasión)

-¿Cuándo supiste que nos ibamos a convertir en esto?
-Desde el momento en que nuestra mirada se cruzó.
-Eres como una hormiga...
-¿Una hormiga?
-Dicen que las hormigas tienen poderes... predicen terremotos e inundaciones...
- :)

viernes, 17 de agosto de 2007

Las hormigas...

...¿todavía las ves?



¿Todavía te sientes así?






Cierto, si estas solo
ves las hormigas...



La gente solitaria que conozco...
...todos alucinaban con hormigas
en algún momento.



Luego pensé...
...las hormigas se
desplazan en comunidad...
...por eso creo que la
gente solitaria piensa en ellas.



Aunque yo nunca lo hice...



martes, 14 de agosto de 2007

- Oye, Shinji, ¿nos besamos?
- ¿Eh? ¿¡Qué dices!?
- Un beso. Tu... no lo has hecho nunca, ¿verdad?
- No
- ¡Entonces hagámoslo!
- ¿¡AHHH!?... y... ¿por qué?
- Pues para no aburrirnos
- ¿¿¡¡PARA NO ABURRIRNOS!!??... hmmm...
- ¿No quieres besarte con una chica el mismo día que se murió tu madre? Claro que, a lo mejor te está mirando desde el cielo...
- No lo sé
- ¿O es que tienes miedo?
- ¡Cómo voy a tener miedo de un beso!
- Oye... ¿te has cepillado los dientes?
- Sí
- Entonces ¡vamos!

kikoeru anata o yobugoe ga
zawameki ni mo makenai hodo tsuyoku

- (No respires, el aire me hace cosquillas...)

You are the only one kitto anata dake
tozasareta tobira hiraku no wa
You must fly away yume o sutenaide
kiseki okosu chikara o shinjite

- AAAAAAhhhhhhhhhhhh
- GLGLGLGLGL... BHAGhhh... !Esto no es un remedio para no aburrirse! Glglgglglgl...

viernes, 25 de mayo de 2007

El Solipsista

WALTER B. JEHOVÁ, por cuyo nombre no pienso disculparme ya que de verdad se llamaba así, había sido solipsista toda su vida. Un solipsista, en caso de que no conozcan la palabra, es alguien que cree que él es lo único que existe realmente, que las otras personas y el universo en general existen solo en su imaginación, y que si él dejara de imaginarlas, todas las cosas dejarían de existir.

Un día, Walter B. Jehová se convirtió en solipsista practicante. En una semana su esposa se había fugado con otro hombre, había perdido su empleo de funcionario en una agencia de envíos y se había roto una pierna persiguiendo a un gato negro para evitar que se cruzara en su camino.

Convaleciente en una cama de hospital, decidió acabar con todo.


Miró a través de la ventana, fijó la vista en las estrellas, deseó que dejaran de existir y ya no estaban allí. Luego, deseó que todas las demás personas cesaran su existencia y el hospital se quedó extrañamente en silencio, demasiado incluso para un hospital. Después, deseó que el mundo desapareciera, y se encontró suspendido en un vacío. Se deshizo de su cuerpo casi con la misma facilidad y luego dio el paso final de desear que él mismo no existiera.

Nada sucedió.

-¡Qué extraño! -pensó- ¿Puede haber un limite para el solipsismo?
- -dijo una voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó Walter B. Jehová.
-Yo soy quien creó el universo que tú acabas de hacer desaparecer con tu deseo. Y ahora has tomado mi lugar. -Suspiró profundamente- Al fin puedo abandonar mi propia existencia, encontrar el olvido y dejar que tomes el control.
-Pero, ¿cómo puedo yo dejar de existir? Es lo que estoy tratando de hacer, ¿sabes?
-Sí, ya lo sé -dijo la voz- Tienes que hacerlo de la misma manera que yo lo hice: Crea un universo. Espera a que alguien en él crea realmente lo que tú creíste y desee dejar de existir. Entonces te podrás retirar y dejar que él tome tu lugar. Adiós.

Y la voz desapareció.

Walter B. Jehová estaba solo en el vacío y únicamente había una cosa que podía hacer: Creó el cielo y la tierra.

Eso le llevó siete días.

The Solipsist, de Fredric Brown